El gobierno de Estados Unidos lanzó señalamientos contra el gobernador de Sinaloa y otros funcionarios vinculados a Morena por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, así como por una posible conspiración relacionada con el tráfico de dR0og4s y 4rma$. La acusación, dada a conocer en investigaciones recientes, ha generado reacciones y preocupación por el alcance de los señalamientos.
El mandatario sinaloense ha sido identificado en el pasado por su cercanía política con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien incluso lo respaldó públicamente en distintas ocasiones frente a críticas y cuestionamientos. Ahora, estas nuevas acusaciones colocan bajo presión no solo al gobierno federal, sino también al partido en el poder, al tratarse de funcionarios en activo.
El caso ha puesto en jaque a Morena y ha abierto el debate público sobre la relación entre autoridades y el crimen organizado. Hasta el momento, ni la presidenta de México ni la Secretaría de Seguridad han emitido un posicionamiento oficial sobre estos señalamientos, lo que ha generado cuestionamientos en medio de un tema de alto impacto nacional.