El Instituto Nacional de Antropología e Historia instaló arcos detectores de metales en los accesos al Centro de Atención a Visitantes de Chichén Itzá, como parte de medidas para reforzar la seguridad en zonas arqueológicas del país.
Además, se implementaron paletas detectoras y se mantienen revisiones de mochilas, en coordinación con la Guardia Nacional, para evitar el ingreso de objetos peligrosos. Las autoridades señalaron que estos filtros ya se aplicaban en eventos masivos, pero ahora se refuerzan de manera permanente.
La medida surge tras un hecho violento en otra zona arqueológica del país y busca prevenir riesgos, aunque se destacó que Chichén Itzá mantiene protocolos de seguridad establecidos y continúa siendo un sitio seguro para visitantes.