La tala de entre siete y ocho árboles de maculí en la entrada de Cholul provocó molestia entre vecinos, quienes denunciaron que también se registraron afectaciones a la ciclovía en la zona.
De acuerdo con los reportes, los trabajos estarían relacionados con la construcción de una gasolinera y habrían sido realizados por personal que afirmó contar con permisos federales, lo que intensificó la inconformidad en la comunidad.
Tras las denuncias, el Ayuntamiento de Mérida intervino y clausuró las labores por no contar con autorizaciones municipales, en un caso que reabre el debate sobre el impacto de proyectos privados en áreas verdes y la calidad de vida en la ciudad.