El Hospital de la Amistad Corea-México, ubicado en el sur de Mérida, podría dejar de operar bajo su esquema actual, luego de que autoridades federales y Pemex iniciaran un análisis para reconfigurar los servicios de salud en Yucatán. La propuesta contempla trasladar sus áreas médicas al nuevo Hospital Agustín O’Horán y dar un nuevo uso al edificio.
Este planteamiento forma parte de la transición al modelo IMSS-Bienestar y considera que el inmueble pueda ser utilizado como unidad médica para Pemex, que actualmente no cuenta con un hospital propio en la entidad.
Tras hacerse pública esta posibilidad, surgieron cuestionamientos sobre la decisión que involucra directamente al gobierno estatal, al tratarse de un cambio que modificaría el destino de un hospital que durante años ha sido símbolo de cooperación internacional. Señalan que la medida lo convertiría en un centro de salud para un sector específico, lo que ha generado críticas sobre las prioridades en materia de atención médica en el estado.