Vecinos de Progreso habían reportado la presencia de un cocodrilo de gran tamaño merodeando cerca de la Unidad Deportiva, lo que generó preocupación por el riesgo para quienes viven o transitan por la zona. En respuesta, el Ayuntamiento de Progreso, en coordinación con la PROFEPA, puso en marcha un operativo para asegurar al reptil.
Durante la búsqueda del ejemplar reportado, el equipo recibió un nuevo aviso sobre otro cocodrilo a unas calles del área donde se realizaba el operativo. Ambos ejemplares fueron capturados de manera segura por personal municipal y federal, y posteriormente trasladados a Celestún, donde fueron liberados en un área natural protegida.
Las autoridades destacaron que esta acción fue resultado de la coordinación y pronta respuesta entre dependencias, que actuaron para proteger a los vecinos del puerto sin poner en riesgo la integridad de las especies.