Una fuerte sacudida enfrenta el sistema de transporte Va y Ven, luego de que concesionarios lanzaran un ultimátum a las autoridades por falta de pago de subsidios. La advertencia es clara: si no se cubren los adeudos, a partir del próximo miércoles comenzarán las restricciones en el servicio por la inviabilidad económica para operar bajo las condiciones actuales. La amenaza, formalizada a través de un escrito entregado al Congreso del Estado, evidencia una crisis financiera que podría afectar gravemente a miles de usuarios.En el documento, los concesionarios revelan que no se les ha respetado el acuerdo de pago por kilómetro recorrido, lo cual ha hecho insostenible continuar prestando el servicio. Aseguran además que existe poca transparencia por parte de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) y su titular Jacinto Sosa, sobre el manejo de los recursos públicos y del fideicomiso creado para sostener el sistema, lo que ha generado aún más desconfianza entre los operadores.Frente a este panorama incierto, muchos usuarios ya comienzan a preguntarse si el siguiente paso será un aumento en la tarifa del transporte. La falta de subsidios, los problemas financieros y la urgencia de mantener el servicio operativo hacen temer que los usuarios sean quienes terminen pagando los platos rotos. La pregunta está en el aire: ¿se avecina un alza en el pasaje para solucionar esta crisis?