Una grave crisis ambiental sacude la comunidad de Nohalal, en Tekax, Yucatán, tras la muerte masiva de abejas atribuida al uso del insecticida fipronil. Grupos ambientalistas, apicultores y hasta la Semarnat exigen la prohibición inmediata de esta sustancia, señalada como altamente tóxica para los polinizadores y con efectos nocivos en la salud humana.Organizaciones como Kaabnalo’on, Guardianes del Sur y Jibiopuuc advirtieron que esta tragedia pone en riesgo la apicultura regional y genera un fuerte impacto ecológico, económico y social. Aunque ha habido respaldo institucional, los productores aseguran que no se ha traducido en apoyos reales. Ante la magnitud del daño, el gobierno del Estado debe prestar más atención y actuar con firmeza para proteger el medio ambiente y a quienes viven del trabajo con las abejas.